01/03/2012

YSL

L’Homme - Cologne Gingembre

Encarnando la esencia de la masculinidad contemporánea, L’Homme YSL obtiene su singular identidad de una fuerza bruta marcada por la elegancia. Su virilidad es única, su carisma natural. Conoce el magnetismo que desprende y juega cálidamente con los contrastes, sin pretender ocultar su sensibilidad.

Hoy, L’Homme YSL se nutre de una energía renovada para crear Cologne Gingembre. De un frescor extremo, de una claridad inédita, esta fragancia nace para ocupar el lugar que le corresponde junto a L’Homme YSL.

L’Homme YSL Cologne Gingembre, más que una colonia tradicional es una evocación moderna, una reinterpretación libre. Una fragancia que toma prestado de este imprescindible de la perfumería su frescor, vivacidad e irresistible encanto. Sublima la fuerza del jengibre, realzando sus propiedades estimulantes, su picante vitalidad y su poderosa sensualidad, casi adictiva.

La reinterpretación de una colonia

Con una nota de salida en la que predomina la explosión de la bergamota y del jengibre chino, aderezada con el acorde del revitalizante ozono. Un corazón en el que se aprecian las notas verdes y florales de la albahaca y de las hojas de violeta con el refrescante toque de la pimienta blanca de Madagascar. Su fondo de vetiver de Haití y de madera de cedro se suaviza con un almizcle sedoso y carnal, firmando un perfume que desprende una elegancia natural.

Radiante y explosiva, esta fragancia nos muestra el contraste entre lo ardiente y lo refrescante, como la embriagadora sensación de unas gotas de agua helada sobre una piel que quema.

Nueva imagen para su envase

El contraste y la tensión que la fragancia desprende de se encuentran también en su envase. Por un lado, la columna lisa de vidrio, de líneas depuradas y que simboliza un lujo sin ostentaciones, aparece ahora ligeramente escarchada como reflejo del sensual frescor de L’Homme YSL Cologne Gingembre. Por otro lado, el tapón hexagonal metalizado hace clara referencia al universo del diseño industrial y firma la masculinidad Yves Saint Laurent.